Debido a unas anomalías en la órbita de Urano, se postuló la existencia de un planeta todavía más alejado del Sol que este. Comenzada la búsqueda de su órbita por métodos matemáticos, no se le encontró hasta 1846.
Neptuno tiene un diametro aparente de 2.5 segundos de arco, un diámetro real de 48400 Km y una magnitud aparente de 7.7. Tarda 165 años en completar una órbita.
La mayor parte de lo que conocemos de Neptuno se debe al Voyager II, que se acercó a él en 1989. Neptuno ha resultado ser más parecido a Júpiter que a Urano. Aunque la atmósfera tiene la composición del segundo, presenta los grandes intercambios de energía térmica del primero, dando lugar a ciclones y anticiclones, siendo el rasgo más sobresaliente de su atmósfera la Gran Mancha Azul, un vórtice anticiclónico en el hemisferio sur. Existen manchas claras correspondientes a cirros de metano a gran altitud, y a una temperatura lo suficientemente baja como para permitir que el metano se congele en pequeños cristales.
Neptuno posee un anillo muy parecido al de Urano.

Volver al índice
Ver satélites