Marte es sin duda alguna el planeta que más excita la imaginación popular. Desde que Lowell tradujera mal un informe de un astrónomo italiano que hablaba de canali (rayas) en la superficie del planeta, y lo tomara como canales (que implican manipuación inteligente del entorno), se ha esperado/temido entrar en contacto algún día con una especie inteligente de origen marciano. Esta leyenda se vió alimentada por el descubrimiento de casquetes polares estacionales (lo cual implica la presencia de agua), así como la aparición de zonas que tomaban un curioso color verde en primavera.
Las misiones Mariner y Viking desmontaron el mito, al presentarnos la realidad del planeta. Su atmósfera no es más que una tenue capa de CO2 con una presión en superficie del 6% de la de la Tierra. La corteza está salpicada de cráteres de impacto, y no existe agua líquida en la superfície, lo que llevó a pensar que los casquetes polares estaban compuestos de CO2.
Hoy en día, tras el análisis pormenorizado de todas las imágenes disponibles del planeta, se ha llegado a la conclusión de que, hace unos 1000 millones de años, existió un océano en el hemisfério norte de Marte, sobre el que confluían numerosos ríos. Se ha llegado a esta conclusión tras encontrar en las fotografías numerosas cuencas de ríos, sus afluentes, e incluso los depósitos sedimentarios de sus deltas fluviales.
No se sabe donde fué a parar este agua, ni por qué desapareció. Se piensa que puede estar bajo la superficie en forma de permafrost, o que se ha combinado químicamente con el suelo, formando el óxido de hierro omnipresente en el planeta.
En cuanto a la superfície del planeta, aparte de los indicios de agua que presenta, se ha comprovado que es equivalente a un desierto terrestre ; grandes rocas esparcidas por un terreno arenoso, con cordilleras en el ecuador y el hemisferio sur. Marte posee el mayor volcán del Sistema Solar, el Olimpus Mons, con una altura de 21 Km. No existen cráteres de impacto en las faldas de los volcanes, lo que lleva a pensar que estuvieron activos hasta hace relativamente poco.
El mayor vestigio de actividad tectonica es el Vallis Marineris, una falla de 4000 Km de longitud y 200 Km de ancho en algunas zonas. Sin embargo, el proceso de enfriamiento del interior del planeta está muy avanzado, lo cual hace que los terremotos sean muy escasos.
Existen en Marte grandes fenómenos erosivos. El más importante es el producto de las fuerzas eólicas, dado que las tormentas de arena son comunes, y llegan a cubrir el planeta por completo.


Este es el Kasei Vallis, un antiguo valle fluvial marciano. Los cráteres de impacto en el suelo del canal son una prueba de su gran antiguedad. Foto del vehículo orbital Viking.

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