|
El Colectivo 220
denuncia el caos urbanístico que reina en el pueblo
n La Calahorra
IDEAL
• GRANADA
El Colectivo 220 ha anunciado su intención de denunciar ante la Fiscalía
del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía el caos urbanístico
y medioambiental que reina en La Calahorra, ante la pasividad del
Ayuntamiento, la Diputación y la Junta de Andalucía. Esta asociación
conservacionista critica la proliferación de naves industriales y
agrícolas, vertederos y pocilgas que deterioran el casco antiguo y
el entorno del castillo.
«Es alarmante que el conjunto histórico-artístico de La Calahorra
esté en peligro de desfiguración debido a la insensibilidad de los
políticos y a la injustificada permisividad de la corporación local,
que, una vez más, consiente que se perpetren impunemente atropellos
urbanísticos con licencias municipales o sin ellas, que transgreden
las normas subsidiarias y del suelo urbano protegido del municipio»,
indica elColectivo 220 en un comunicado.
Esta asociación critica que «sin permiso de las consejerías de
Cultura y Medio Ambiente», el pueblo de La Calahorra y su entorno
«se está saturando de tejados de uralita en el casco antiguo y de
varios vertederos de basuras, pocilgas, montañas de estiércol, granjas
y naves agrícolas». Asegura que estas construcciones surgen «con
una anarquía absoluta» y sin «las mínimas exigencias de salubridad
y estética», a lo que se añaden «una red de carreteras destrozadas
y un acceso al castillo realmente vergonzoso».
Paisaje dantesco
En resumen, afirma este colectivo, se ofrece al visitante «un
paisaje auténticamente dantesco a la entrada de una comarca ya muy
castigada y marginada socio-económicamente», a pesar de que, precisamente,
todo apunta a que su futuro pasa por potenciar el turismo rural
y compatibilizar la industria y la agricultura con «la defensa a
ultranza de los recursos naturales, culturales, del medio ambiente
y su ecología urbana».
«El Marquesado del Cenete, que tiene la suerte de ser la puerta
de entrada al Parque Natural de Sierra Nevada por el Puerto de la
Ragua, de gozar el privilegio de tener el castillo-palacio de La
Calahorra, una joya única del Renacimiento que debiera ser el buque
insignia del futuro turístico de la comarca, pide a voces una atención
multidisciplinar urgente, basada en restauraciones, puesta en valor
del castillo, comunicaciones por carretera y tren decentes y una
planificación del suelo y de las actividades en el Puerto de la
Ragua que le protejan de los clásicos depredadores y especuladores,
que están al acecho para convertirlo en un nuevo Pradollano...»,
indica el escrito de esta asociación.
Industrial y ganadero
Por ello, el Colectivo 220 confía en que el Ayuntamiento, la Diputación
y las consejerías de Cultura, Medio Ambiente, Sanidad, Obras Públicas,
Agricultura y Turismo y Deportes de la Junta asuman sus responsabilidades.
Esta asociación apuesta por restablecer el paisaje en el entorno
del castillo, habilitar un polígono industrial, ganadero y agrícola
«en un lugar que no produzca contaminación visual y albergue las
bochornosas y caóticas naves existentes»; y adoptar «las medidas
políticas necesarias que eviten en el futuro atentados impunes y
acaso irreversibles contra la Naturaleza y la arquitectura tradicional
de La Calahorra».
|