DIARIO IDEAL DE GRANADA (25/10/2000)

El fracaso del proyecto de OVI siembra de frustración la zona del Marquesado. Apoyo de los alcaldes

Trabajadores y sindicalistas atribuyen la responsabilidad a la empresa catalana

MIGUEL ALLENDE • GRANADA

Trabajadores, sindicalistas, responsables políticos y empresariales mostraron ayer su frustración ante lo que es ya una evidencia: la completa paralización del proyecto de la empresa Ómnibus Vehículos Industriales, S.A. (OVI) en la comarca del Marquesado del Zenete. Los primeros, que recibieron cursos de formación en Manresa, hablan de «engaño» y de «falsas expectativas de futuro». Los representantes de UGT y CC OO cargan las tintas contra la empresa por su falta de decisión a la hora de poner en marcha la factoría de autobuses y por su mala utilización del préstamo, mientras que los ediles de la zona creen que aún es posible que se construya la fábrica y apuestan porque OVI encuentre un socio que capitalice la firma. El empresariado granadino, por su parte, dice que siempre dudó de la viabilidad del proyecto.

Torcuato Rodríguez y Ventura Gaona son dos de los cerca de cien trabajadores que recibieron en Manresa formación específica sobre el proceso de construcción y ensamblado de carrocerías de autobuses en las instalaciones fabriles de OVI. Permanecieron en la ciudad catalana entre cinco y seis meses, en uno de los dos turnos que se pusieron en marcha con obreros procedentes de la comarca del Marquesado del Zenete. Ayer se enteraban, por este periódico, que la ejecución del ambicioso proyecto industrial del que formarían parte se ha paralizado por completo y tiene todos los visos de no llegar a materializarse nunca, al menos de la mano de la empresa OVI.

El primero de ellos manifiesta al respecto que la postura de la empresa le parecía «un engaño hacia los obreros» y agregaba que no entendía «cómo la Junta ha dado lugar a que se llegue a esta situación». Rodríguez explica también que los trabajadores que fueron a Manresa estaban «consentidos» a que la fábrica se iba a poner en marcha, antes o después, «aunque estábamos preocupados por la tardanza». Gaona coincide con su compañero y añade que «todo se ha ido al traste y no sabemos si la Junta buscará otras soluciones». Habla de frustración para toda una comarca y comenta que encontrar empleo en la misma se presenta hoy día como una tarea casi imposible. «El campo no da para mucho y a todo lo más que podemos aspirar es a trabajar en algún pequeño taller», opina.

Visión sindical

Rafael Roldán, secretario general de CC OO, cree que OVI «ha podido engañar a todo el mundo» con su iniciativa industrial. En su opinión, la Junta tiene ahora que tomar medidas para que la comarca del Marquesado, una de las más empobrecidas de Granada, cuente con proyectos alternativos, «pero ha de implicar a empresas que sean solventes y serias para que no vuelva a ocurrir algo parecido». En la misma línea se manifiesta Alfonso Ocaña, secretario provincial del Sindicato Minerometalúrgico de CC OO. Éste recuerda que la empresa se opuso desde un primer momento a que los ex-mineros de Alquife, integrados en la Compañía Minera del Marquesado, S.L.L., participasen en su proyecto. «De hecho, ninguno que yo recuerde de los trabajadores de las minas fue seleccionado por OVI para recibir formación en Manresa», afirma. Ocaña acusa a OVI de «tratar de especular con la factoría» y de una utilización irregular del dinero del préstamo recibido.

Antonio Aranda, secretario general de UGT, señala por su parte que desde un principio «no nos gustaron los planteamientos de OVI, pues pretendían establecerse aquí pero con el dinero de los demás». Aranda agrega que su organización tenía noticias desde hace tiempo de que el proyecto podía acabar en un fiasco, «pero no advertimos nada porque de inmediato nos hubieran tachado de torpedear esta iniciativa».

La paralización del proyecto de OVI ha tenido especial repercusión, como es lógico, entre los vecinos de Guadix y Aldeire. El alcalde de la primera localidad, José Luis Hernández (PSOE), afirma que «todos esperábamos que el proyecto tuviera éxito, pues creó muchas expectativas en estas comarcas que finalmente se han visto defraudadas». El primer edil accitano agrega que ningún plan empresarial serio ha de pretender arrancar en base a las subvenciones que le conceda una administración, «como al parecer ha querido ejecutar OVI». Hernández se muestra convencido de que la empresa manresana en ningún momento ha tenido intención de engañar a la Junta y su planteamiento siempre ha sido viable. «El único problema que ha padecido es el de unos malos resultados en 1999 que este año puede perfectamente enderezar», agrega.

Hernández considera también que lo que ahora ha de hacer la Junta de Andalucía es apostar en firme por las comarcas de Guadix y Marquesado, «como ha hecho en otras zonas de Andalucía que han padecido situaciones de crisis similares tras el cierre de una explotación minera o de una importante industria». El político socialista se muestra confiado en que todo el camino recorrido sirva para algo y haya otra empresa que retome lo que se ha avanzado y sea capaz de definir finalmente la fábrica de autobuses.

Un buen proyecto

El alcalde de Aldeire, Antonio Valverde Lozano (PA), mantiene por su lado que el proyecto de OVI sigue siendo viable y muy necesario para el futuro de la zona. Aunque el responsable andalucista no conocía en detalle cómo se habían adelantado los acontecimientos relacionados con la industria catalana, sí aseguró «que no cabe hablar de tirar la toalla, pues la empresa ha dejado claro que si cuenta con dinero empezará ya mismo las obras de las naves».

El primer responsable del Ayuntamiento de la pequeña localidad de Aldeire explica también que si se ha llegado al punto de que los terrenos estén disponibles, OVI cuente con todos los permisos necesarios y con un personal formado por ella misma, «hay que seguir adelante pase lo que pase».