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El fracaso del proyecto de OVI siembra de frustración la
zona del Marquesado. Apoyo de los alcaldes
Trabajadores y sindicalistas atribuyen la responsabilidad a la
empresa catalana
MIGUEL
ALLENDE • GRANADA
Trabajadores,
sindicalistas, responsables políticos y empresariales mostraron
ayer su frustración ante lo que es ya una evidencia: la completa
paralización del proyecto de la empresa Ómnibus Vehículos Industriales,
S.A. (OVI) en la comarca del Marquesado del Zenete. Los primeros,
que recibieron cursos de formación en Manresa, hablan de «engaño»
y de «falsas expectativas de futuro». Los representantes de UGT
y CC OO cargan las tintas contra la empresa por su falta de decisión
a la hora de poner en marcha la factoría de autobuses y por su mala
utilización del préstamo, mientras que los ediles de la zona creen
que aún es posible que se construya la fábrica y apuestan porque
OVI encuentre un socio que capitalice la firma. El empresariado
granadino, por su parte, dice que siempre dudó de la viabilidad
del proyecto.
Torcuato Rodríguez y Ventura Gaona son dos de los cerca de cien trabajadores
que recibieron en Manresa formación específica sobre el proceso de
construcción y ensamblado de carrocerías de autobuses en las instalaciones
fabriles de OVI. Permanecieron en la ciudad catalana entre cinco y
seis meses, en uno de los dos turnos que se pusieron en marcha con
obreros procedentes de la comarca del Marquesado del Zenete. Ayer
se enteraban, por este periódico, que la ejecución del ambicioso proyecto
industrial del que formarían parte se ha paralizado por completo y
tiene todos los visos de no llegar a materializarse nunca, al menos
de la mano de la empresa OVI.
El primero de ellos
manifiesta al respecto que la postura de la empresa le parecía «un
engaño hacia los obreros» y agregaba que no entendía «cómo la Junta
ha dado lugar a que se llegue a esta situación». Rodríguez explica
también que los trabajadores que fueron a Manresa estaban «consentidos»
a que la fábrica se iba a poner en marcha, antes o después, «aunque
estábamos preocupados por la tardanza». Gaona coincide con su compañero
y añade que «todo se ha ido al traste y no sabemos si la Junta buscará
otras soluciones». Habla de frustración para toda una comarca y
comenta que encontrar empleo en la misma se presenta hoy día como
una tarea casi imposible. «El campo no da para mucho y a todo lo
más que podemos aspirar es a trabajar en algún pequeño taller»,
opina.
Visión sindical
Rafael Roldán, secretario
general de CC OO, cree que OVI «ha podido engañar a todo el mundo»
con su iniciativa industrial. En su opinión, la Junta tiene ahora
que tomar medidas para que la comarca del Marquesado, una de las
más empobrecidas de Granada, cuente con proyectos alternativos,
«pero ha de implicar a empresas que sean solventes y serias para
que no vuelva a ocurrir algo parecido». En la misma línea se manifiesta
Alfonso Ocaña, secretario provincial del Sindicato Minerometalúrgico
de CC OO. Éste recuerda que la empresa se opuso desde un primer
momento a que los ex-mineros de Alquife, integrados en la Compañía
Minera del Marquesado, S.L.L., participasen en su proyecto. «De
hecho, ninguno que yo recuerde de los trabajadores de las minas
fue seleccionado por OVI para recibir formación en Manresa», afirma.
Ocaña acusa a OVI de «tratar de especular con la factoría» y de
una utilización irregular del dinero del préstamo recibido.
Antonio Aranda, secretario
general de UGT, señala por su parte que desde un principio «no nos
gustaron los planteamientos de OVI, pues pretendían establecerse
aquí pero con el dinero de los demás». Aranda agrega que su organización
tenía noticias desde hace tiempo de que el proyecto podía acabar
en un fiasco, «pero no advertimos nada porque de inmediato nos hubieran
tachado de torpedear esta iniciativa».
La paralización del
proyecto de OVI ha tenido especial repercusión, como es lógico,
entre los vecinos de Guadix y Aldeire. El alcalde de la primera
localidad, José Luis Hernández (PSOE), afirma que «todos esperábamos
que el proyecto tuviera éxito, pues creó muchas expectativas en
estas comarcas que finalmente se han visto defraudadas». El primer
edil accitano agrega que ningún plan empresarial serio ha de pretender
arrancar en base a las subvenciones que le conceda una administración,
«como al parecer ha querido ejecutar OVI». Hernández se muestra
convencido de que la empresa manresana en ningún momento ha tenido
intención de engañar a la Junta y su planteamiento siempre ha sido
viable. «El único problema que ha padecido es el de unos malos resultados
en 1999 que este año puede perfectamente enderezar», agrega.
Hernández considera
también que lo que ahora ha de hacer la Junta de Andalucía es apostar
en firme por las comarcas de Guadix y Marquesado, «como ha hecho
en otras zonas de Andalucía que han padecido situaciones de crisis
similares tras el cierre de una explotación minera o de una importante
industria». El político socialista se muestra confiado en que todo
el camino recorrido sirva para algo y haya otra empresa que retome
lo que se ha avanzado y sea capaz de definir finalmente la fábrica
de autobuses.
Un buen proyecto
El alcalde de Aldeire,
Antonio Valverde Lozano (PA), mantiene por su lado que el proyecto
de OVI sigue siendo viable y muy necesario para el futuro de la
zona. Aunque el responsable andalucista no conocía en detalle cómo
se habían adelantado los acontecimientos relacionados con la industria
catalana, sí aseguró «que no cabe hablar de tirar la toalla, pues
la empresa ha dejado claro que si cuenta con dinero empezará ya
mismo las obras de las naves».
El primer responsable
del Ayuntamiento de la pequeña localidad de Aldeire explica también
que si se ha llegado al punto de que los terrenos estén disponibles,
OVI cuente con todos los permisos necesarios y con un personal formado
por ella misma, «hay que seguir adelante pase lo que pase».
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