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Solidario y muy limpio
Jabón casero para Honduras Cooperación Ayuda humanitaria artesanal
PILARMOLERO. GUADIX
Mujeres del Marquesado elaboran más de de una tonelada de este
producto para enviarlo a Tegucigalpa
PARAser solidario tan sólo hay que tener corazón e ilusión. Así lo
creen los que están participando en una curiosa iniciativa que está
teniendo lugar en el Marquesado. Allí se han organizado de forma espontánea
equipos de trabajo que están elaborando importantes cantidades de
jabón de sosa para enviar a Honduras, donde es considerado como un
producto de importantes cualidades desinfectantes. El jabón se enviará
a Tegucigalpa en un contenedor en el que también se incluirá material
escolar, medicamentos y alimentos no perecederos. Todo ello gracias
a la labor de la ONG Colaboración y Esfuerzo de Huéneja, formada por
un grupo de vecinos que quiso colaborar así con la labor desarrollada
allí por el párroco Patricio Larrosa, oriundo de Huéneja.
1.300 kilos
Éste no es el primer envío que se realiza a Tegucigalpa a través
de esta ONG. Lo novedoso es que, en lugar de aportaciones individuales,
esta vez se han organizado grupos de trabajo que han elaborado cientos
de kilos de jabón.
Así ha sucedido, por ejemplo, en Lanteira, donde un grupo de unas
veinte personas se ha reunido cada tarde, durante casi un mes, para
elaborar jabón. Y lo mismo sucede en Alquife, municipio en el que
la Cofradía de la Virgen de los Dolores ha conseguido movilizar
a casi todos los vecinos con el mismo objetivo. Los primeros tienen
listos ya unos 300 kilos, mientras que los segundos están todavía
en el proceso, con cerca de mil kilos de producción.
Las materias primas para elaborar este tipo de jabón son fáciles
de encontrar: pringue -o sea, aceites usados y todo tipo de grasas-,
sosa y agua. Tan sólo se ha tenido que hacer un recorrido por las
casas de los respectivos pueblos para recoger las aportaciones de
cada vecino. Una vez reunido el material necesario, se buscó un
patio grande para poder reunirse todos. La receta tampoco tiene
ningún secreto: por cada seis litros de aceite se tienen que poner
otros seis de agua y uno de sosa. Después hay que mover mucho la
mezcla, hasta que cuaje y después dejarla secar. Si no solidifica,
no se pierde nada:el material puede ser reciclado repitiendo de
nuevo todo el proceso.
Muy satisfechos
Los participantes están muy satisfechos con la experiencia, tal
y como explica Mari Luci, de Lanteira. «Estamos dispuestos a hacerlo
otra vez cuando empiece el frío, ya que con el calor es mucho más
difícil de secar la mezcla y conseguir un buen jabón». «Ha sido
una experiencia maravillosa -añade-, porque además de hacer un bien
nos estimulamos a nosotros mismos, algo muy importante en un pueblo
como el nuestro, en el que no hay mucho que hacer». Así opina también
Encarnación Dumont, de Alquife, satisfecha de poder contribuir a
hacer un poco más agradable la existencia de las gentes a las que
va destinado el contenedor.
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