-ENCERADO DE LA BASE-
¿Por qué cuando llegas a una zona plana tu tabla se para antes que la de los demás? ¿Qué hace que tus colegas bajen más deprisa que tú? Puede que ellos tengan tablas más largas y pesen más, pero no está ahí todo el problema. Una tabla bien encerada (y sin rayas en la base, claro!) puede llegar bastantes metros más allá cuando no hay pendiente o bajar un pelín más rápido, lo cual no deja de tener su importancia, sobre todo si pretendes competir.
Hay diversos tipos de cera, que puedes comprar en establecimientos deportivos especializados, igual que la rasqueta y el limpiador
Además, es conveniente hacerse con un torno ancho que pueda fijarse a una superficie para asegurar la tabla y trabajar agusto con ella, o montarse algún invento estilo McGyver para que la tabla no se mueva mientras la enceramos.
-Limpieza-
Antes de nada, hay que limpiar la base de la tabla, y para ello utilizaremos el limpiador y el estropajo o el cepillo. Una vez haya quedado sin rastro de suciedad y cera vieja, la dejaremos secar.
-Encerado-
Coje la barra de cera, acércala a la plancha (caliente, claro, aunque no a tope) y deja que vaya cayendo sobre la tabla. Piensa que luego quitarás la mayor parte, así que no te pases echando cera; sólo lo justo para que puedas extenderla por toda la superficie en una fina capa con la plancha. Ten cuidado de no mantener la plancha en contacto con la superficie de la tabla, ya que el exceso de calor podría dañar la estructura interna. Simplemente roza la cera con la plancha y ve extendiéndola.
Coge la barra de cera, toca un segundo con ella la superficie de la plancha y comienza a frotar la tabla. Cuando se ponga dura la esquina de la barra vuelve a tocar la plancha, y así sucesivamente. Este sistema es más lento, pero la cera penetra mejor en la superficie de la tabla.
Una vez que hayas cubierto con una pequeña lámina de cera toda la superficie, déjala enfriar. Dependiendo de lo "seca" que esté la tabla, puede que absorba tanta cera que necesites poner más. 20 minutos más tarde, ya estará lista para pasarle la rasqueta, que deberá tener el canto afilado, en condiciones. Pásala tres o cuatro veces, de la punta hacia la cola, retirando la cera pero teniendo cuidado de dejar una pequeña lámina. Ahora, coge el estropajo y pásalo desde la punta hacia la cola dos o tres veces, hasta que la superficie quede suave. Ya tienes lista tu tabla.
Con un poco de práctica, no tardarás más de 30 minutos en encerar tu tabla, y notarás una buena diferencia.
Hay dos sistemas para encerar la tabla:

